Venecia fue fundada en el año 421, cuando los habitantes de la Región, ante la amenaza de las invasiones Longobardas y Hunas se refugiaron en la Laguna.
Su ubicación, en el medio del Mar Mediterráneo le permitía un activo rol mercantil entre Bizancio y el resto de Europa tales circunstancias aumentaron el poderío veneciano, su tolerancia en materia religiosa le permitió comerciar libremente con todos los paises del Mediterraneo, llegando a ser la potencia del mare nostrum: controlaba una flota de casi tres mil navíos y extendía su red de contactos mercantiles por toda Europa y Medio Oriente. En esta época Venecia superaba los 100.000 habitantes
Venecia alcanzó su apogeo en la primera mitad del siglo XV, cuando los venecianos comenzaron su expansión por Italia, controlando la mayor parte del Véneto y más tarde parte del Norte de Italia.
La toma de Constantinopla por los turcos en 1453 marcó el inicio de la decadencia veneciana, el descubriento de América y las nuevas rutas comerciales Atlánticas, dieron al traste con la egemonía de la Serenissima, que se concluyó con la llegada de Bonaparte en 1797, despué de casi mil años de história.
Testigos de esta história han llegado hasta nuestros días innumerables obras: desde la arquitectura de Paladio, la escultura de Vittoria, la pintura de Giorgione, Tiziano y Tintoretto y las sugestivas “vedute” de Canaletto y Guardi, sin olvidarnos de las músicas de Vivaldi, Monteverdi y Marcello.
En el siglo XXI la fascinación que produce a los visitantes Venecia es, no sólo la emoción de un viaje a otro destino, sino un viaje a toda una história.